Abuelos

Jorge miraba fascinado las manos que plegaban la hoja de papel amarillo. Le parecía imposible que los dedos gruesos y chatos de Jaime, el abuelo de su amigo Alf...

Dulzura

Madrecita mía, madrecita tierna, déjame decirte dulzuras extremas. Es tuyo mi cuerpo que juntaste en ramo; deja revolverlo sobre tu regazo. Juega tú a ser hoja ...